El montaje comunicacional impulsado por la DINA para encubrir desapariciones forzadas continúa siendo uno de los mayores símbolos del terrorismo de Estado. Entre las víctimas, catorce personas permanecieron secuestradas en el excentro clandestino conocido anteriormente como Venda Sexy.
Este 2026 se cumplen 51 años de la Operación Colombo, uno de los montajes comunicacionales más infames de la dictadura civil-militar de Augusto Pinochet. En julio de 1975, la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) difundió, a través de publicaciones extranjeras de escasa circulación como “Lea” en Argentina y “O Dia” en Brasil, la falsa noticia de que 119 militantes del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) habían muerto en enfrentamientos ocurridos fuera de Chile.
¿El objetivo? Encubrir sus desapariciones forzadas y negar la responsabilidad del Estado en los secuestros, torturas y asesinatos cometidos por los organismos represivos.
Con el paso de los años, investigaciones judiciales e informes establecieron que aquellas publicaciones formaron parte de una operación de desinformación diseñada por la DINA para ocultar el destino de personas que habían sido detenidas clandestinamente en distintos centros de detención y tortura del país. La Operación Colombo se convirtió así en uno de los casos más representativos del terrorismo de Estado y el uso de campañas de propaganda para justificar las desapariciones forzadas.
Entre las víctimas de esta operación se encuentran 14 personas que permanecieron secuestradas en el cuartel de la DINA ubicado en la calle Irán 3037 de Macul, conocido por los agentes represivos como «Venda Sexy» o «La Discothéque», hoy reconocido como Sitio de Memoria Irán 3037. Ellas son Bernardo de Castro López, Eugenia del Carmen Martínez Hernández, Félix Santiago de la Jara Goyeneche, Gerardo Ernesto Silva Saldívar, Isidro Miguel Ángel Pizarro Meniconi, Jorge Antonio Herrera Cofré, Jorge Eduardo Ortiz Moraga, Jorge Hernán Müller Silva, Luis Fernando Fuentes Riquelme, María Isabel Joui Petersen, Mario Edrulfo Carrasco Díaz, Mario Fernando Peña Solari, Marta Silvia Neira Muñoz y Nilda Patricia Peña Solari.
A más de cinco décadas de estos hechos, la Operación Colombo continúa siendo un símbolo de la impunidad y de la maquinaria de encubrimiento desplegada por la dictadura para ocultar las graves violaciones a los derechos humanos. Aunque la justicia ha dictado condenas contra numerosos exagentes de la DINA por estos crímenes, familiares y organizaciones de derechos humanos insisten en que aún existen deudas en materia de verdad, reparación y garantías de no repetición.
Desde el Sitio de Memoria Irán 3037, este aniversario constituye una oportunidad para recordar a quienes pasaron por este recinto y fueron víctimas de uno de los montajes más crueles de la dictadura. Mantener viva su historia permite visibilizar las graves violaciones a los derechos humanos cometidas durante el terrorismo de Estado y preservar el testimonio de quienes aún permanecen detenidos desaparecidos.
A 51 años de la Operación Colombo, los nombres de las 119 víctimas continúan interpelando a la sociedad chilena. Su recuerdo reafirma la importancia de avanzar en verdad, justicia y reparación, así como de fortalecer la memoria colectiva para garantizar que hechos como estos nunca vuelvan a repetirse.

