El exagente de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) Miguel Krassnoff Martchenko, condenado por múltiples delitos de lesa humanidad —incluyendo secuestros calificados, torturas sistemáticas y desapariciones forzadas— cometidos durante la dictadura de Augusto Pinochet, respondió desde la cárcel al debate sobre eventuales indultos o beneficios para personas condenadas por violaciones a los derechos humanos.
A través de una carta dirigida al senador por la región de Los Ríos, Iván Flores (DC), Krassnoff sostuvo que no necesita “perdones, misericordias, favores ni mucho menos leyes especiales”, y afirmó que su situación debe resolverse mediante la aplicación de las leyes que, según su interpretación, corresponden a sus condenas.
En la misiva, el exmilitar reivindicó el actuar de las Fuerzas Armadas durante la dictadura y aseguró que estas combatieron “legitimamente” al marxismo y al terrorismo. Asimismo, cuestionó que sus condenas sean consideradas delitos de lesa humanidad, argumentando que dicha figura fue incorporada a la legislación chilena con posterioridad a los hechos por los que fue condenado.
Krassnoff también criticó a organizaciones de derechos humanos y cuestionó las indemnizaciones otorgadas a familiares de víctimas de la dictadura. Cabe destacar que el exmilitar se encuentra involucrado en más de 80 causas judiciales por violaciones a los derechos humanos durante la dictadura. Actualmente cumple sus penas en el Penal de Punta Peuco, acumulando un récord histórico de más de 1000 años de cárcel efectiva.
Ante estas declaraciones, cabe recordar que las palabras de Krassnoff no constituyen una novedad. Los militares que cumplen condenas por violaciones a los derechos humanos han negado de manera reiterada y sistemática los crímenes cometidos durante la dictadura. Por ello, resulta fundamental mantener presente la gravedad de las atrocidades perpetradas, así como garantizar el cumplimiento de las condenas y el avance de la justicia, sin dar espacio a retrocesos ni a formas de impunidad.

