
Conocí a Mario Fernando Peña Solari, el “Bruja” como lo llamábamos, en reuniones y actividades políticas antes del golpe militar. Dos días después del golpe él fue detenido por carabineros junto a 3 otros compañeros entre los que estaba mi actual esposo, en una reunión en una casa cerca de un campamento de la localidad de Renca en donde nos habíamos concentrado esperando instrucciones del quehacer en esos momentos. Un vecino los había delatado.
Luego de la detención fueron trasladados al Estadio Nacional desde donde el Fernando fue dejado en libertad mientras mi compañero y otros dos más fueron trasladados a la cárcel pública.
Durante el resto del año 73 y del año 74, Fernando estuvo encargado entre otras cosas de reconectar la mayor cantidad posible de militantes del sector estudiantil que quisieran participar en la resistencia antidictatorial.
En ese trabajo estuve yo también involucrada y tuve varias reuniones con él para recibir y pasar información. Es en este contexto que fui detenida el 6 de diciembre del año 74 y estuve alrededor de dos semanas detenida en los centros de torturas, la Villa Grimaldi (VG) y luego, la mayor parte del tiempo, en la Venda Sexy (VS).
Por declaraciones hechas por otros compañeros a través de los años, me enteré de que Fernando había sido detenido en la calle el 9 de diciembre y llevado hasta la VS en donde yo lo vi. Estando ahí, un día me llevaron a presenciar una sesión de tortura que le estaban aplicando y pude comprobar su valentía y entereza. En todo momento trató de protegerme a pesar de los horribles momentos que estaba viviendo.
A los días después llego también a la VS su hermana Patricia quien venia muy deteriorada ya que como resultado de la tortura había tenido un aborto, estaba sangrando y con fiebre. Creo que ella venia de una clínica a la cual llevaban a los detenidos más graves. Yo me había enterado de esta clínica a través de otra compañera, Ida Vera, quien había estado ahí y también está hoy desaparecida.
No recuerdo la fecha exacta en que vi a Fernando por última vez, pero creo que fue entre el 21 o 22 de diciembre de 1974, día en me sacaron de la VS hacia cuatro Álamos. Ese día llegaron en la mañana un grupo de torturadores con unas listas y comenzaron a llamar nombres, entre los cuales estaba el mío, y nos hicieron formar en una fila. No sabíamos que iba a pasar con nosotros.
Luego de revisarnos la venda y cubrirnos además con unos paños negros, nos hicieron salir y subir a una camioneta que estaba en el patio de la casa y en la cual nos trasladaron a donde después supimos era 4A.
Momentos antes de salir de la VS yo pedí ir al baño y en el camino tropecé con él, quien estaba sentado en una silla y quien me dijo “fuerza chica, todo va a estar bien, ya nos veremos de nuevo”. A él lo habían torturado de forma brutal y aun así mostraba una integridad y valentía que las trasmitía en sus palabras hacia mí.
En esos momentos yo no podía saber que esta sería la última vez que vería a él y a su hermana Patricia, ya que ellos pasarían a ser dos de los muchos compañeros desparecidos hasta el día de hoy.
Fui afortunada al sobrevivir y por eso le dedico este modesto recuerdo y homenaje a Fernando, el Bruja, a su hermana Patricia y a todos los compañeros y compañeras caídos intentando construir un mundo más justo.
Cristina Godoy Hinojosa
Sobreviviente Irán 3037
RUT 5315198-1
