Como sobrevivientes y familiares de detenidos desaparecidos de Irán 3037, anteriormente conocida como Venda Sexy, hemos podido ingresar a la casa que funcionó como centro de detención y tortura durante la dictadura. Hemos logrado recuperar este inmueble, que ahora está en manos del Estado, lo cual significa un hito importante para nosotros.
Al pisar este lugar, los recuerdos y las emociones nos invaden. Tenemos marcadas las experiencias traumáticas que vivimos aquí. Sin embargo, el poder reapropiarnos de este sitio también representa una cuota de sanación, una forma de cerrar heridas que aún duelen.
Como colectivo, seguiremos trabajando incansablemente por verdad y justicia. No descansaremos hasta saber el paradero de nuestros familiares secuestrados desaparecidos y ver a los responsables enfrentando los tribunales.
Caminamos juntos este difícil camino, apoyándonos y fortaleciéndonos mutuamente. La memoria de los nuestros nos convoca y nos motiva para continuar esta lucha, que consideramos más vigente que nunca.
